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Y REGRESO LA FELICIDAD CUANDO PARE DE TOMAR ALGUIEN A QUIéN LLAMAREMOS GILBERTO

Soy de Guanajuato México y radico en Estados Unidos.
Mi primera borrachera fue alrededor de los 15 o 16 años de edad, siendo yo un adolescente muy serio, muy callado, mi timidez rayaba en el miedo, miedo a hablar, miedo a salir a la calle, miedo a ir a fiestas y bailar, miedo a platicar con las muchachas, miedo a todo… no podía expresar mis emociones.
Cuando por primera vez unos conocidos del barrio me vieron entrar a una tienda de allá de México y me preguntaron Quieres una cerveza? Y solo dije sí, me la tome y luego otra… quiero decirles que el sabor no me gusto sabia horrible, pero a la tercer cerveza, sentí algo dentro de mí, me sentía a gusto conmigo mismo, empecé a platicar, a contar chistes, a bromear a reír y esas personas que me invitaron esa vez estaban contentos por mis acciones, sentía confianza y seguridad la bebida me había transformado…….. En esa ocasión bebí demasiado no pude controlar mis tragos, después de un tiempo me invitaban a las bodas, quince años seguía bebiendo con exceso y salía hasta las chanclas de borracho, me di cuenta que no era normal mi manera de beber, nunca pude controlar el alcohol que ingería, al siguiente día después de la parranda sentía esa resaca (la cruda), dolor de cabeza tremendo, mucha sed, atontado y decía que no volvería a tomar de esa manera, y debo decir que también sufría otro tipo de resaca , la resaca emocional, los sentimientos de culpa, porque siempre me arrepentía después de haber bebido de esa manera descontrolada, porque hacia cosas y decía cosas que en mis cinco sentidos no las hubiera hecho ni dicho.
Después de un tiempo bebía y ya no sentía la misma felicidad que me daba el alcohol como al principio, no podía ser feliz con y sin alcohol.
Un día me topé con un artículo como el que estás leyendo en este momento era de Alcohólicos Anónimos una comunidad de hombres y mujeres que comparten su mutua experiencia, fortaleza y esperanza. Ellos tenían algo, algo que yo necesitaba GANAS DE VIVIR me dijeron solo queremos que tengas la misma oportunidad que tuvimos nosotros, ahora soy un hombre feliz, alegre y libre.

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