De la incertidumbre a las raíces: Joven padre logra hogar propio CIUDAD DE OKLAHOMA — Para Kevin S., ser propietario significa más que… Oklahoma City celebra un hito récord en el turismo impactando la economía OKLAHOMA CITY — El turismo en Oklahoma City alcanzó un nuevo hito,… LA VISIÓN GENERAL Por la líder demócrata del Senado, Julia Kirt El Capitolio estatal puede… El ABC de la seguridad en zonas escolares El ABC de la seguridad en zonas escolares El inicio de un… Brookside y Moore, entre las escuelas más estresantes de Oklahoma para padres Mientras las familias se preparan para el nuevo curso, los padres afrontan…

EL AMOR DE UNA MADRE

Déjenme decirles que para mí fue muy dífila aceptar que soy un alcohólico. Ahora de que estoy convencido que soy un alcohólico, vivo mejor y estoy bien. Al comienzo de mi sobriedad con la ayuda del programa Alcohólicos Anónimos, la reacción de mis familiares no fue muy positiva. Cuando supieron que yo me estaba acercando a un grupo de AA, un primo le dijo a mi mama

“tía no lo deje ir a ese lugar, allí se vuelven raros”.

La respuesta de mi madre fue inmediata:
“a mí no me importa que se vuelve raro, lo que me importa es que cambie y que viva mejor y de paso que yo pueda estar tranquila”.

El tiempo ha transcurrido, estoy casado y tengo cuatro hijos. Ya no estoy muy joven, pero estoy muy feliz de contarles que mi niño más pequeño tiene 6 años. Los principios de AA me están enseñando a ser el esposo que yo hubiera deseado que mi madre tuviera, a ser el hijo que yo espero tener gracias a mi ejemplo, estoy esforzándome a ser el padre que yo quise tener. Gracias por permitirme compartir.

Comentar con Facebook

Comentar

Los campos obligatorios estan marcados con *

0 Comentarios

Noticias Relacionadas

Compartir