OCCC Celebra Graduación del ELL Oklahoma City.- La reciente ceremonia de graduación del programa de Inglés como… EE. UU. e Irán pactan plan de 60 días en Suiza Ginebra, Suiza — Estados Unidos e Irán habrían acordado un pan en… ¿En qué Estados viven y quiénes son los distraídos peores conductores de las carreteras? Por Enrique Kogan-Puros Autos En 2024, los conductores de entre 25 y… Mundial 2026: Las cinco lesiones más comunes en el fútbol El fútbol es uno de los deportes más practicados del mundo, pero… Probióticos: una herramienta poderosa para la salud digestiva y metabólica Por Dra Acosta Then  En los últimos años, los probióticos han ganado…

Multiplica lo mejor en tu vida

Por Maria Marin

Desde pequeña tengo el hábito de pedirle la bendición a mis padres y abuelos. Es casi como un saludo o despedida, digo: “¿bendición?” y recibo un “Dios te bendiga”. En nuestra cultura latina es algo que muchos hacemos por costumbre sin cuestionarnos su significado, pero en realidad ser bendecido encierra un gran poder. 

¿Por qué bendecir la comida, un hogar o a un enfermo? La palabra bendecir significa “bien decir”, o sea, decretar el bien en algo. Cuando bendices a una persona, objeto o situación estás proclamando que el bien en ello aumentará. Todo, todo, todo obedece a una bendición. Aquello que se bendice le suceden tres cosas: se multiplica, se mejora o se arregla. 

El dinero que tengas en tu cartera sea poco o mucho, ¡bendícelo! y se multiplicará. Si la relación con tu pareja está deteriorada, bendícela y mejorará. Y si tu computadora está fallando, ¡échale una bendición! y se arreglará. El bendecir no falla, siempre trabaja a tu favor.

Lo maravilloso de la acción de bendecir es que trabaja como un bumerán, el bien que envías a algo o alguien regresa a ti. Por eso, cuando desees cualquier cosa, una forma de obtenerla es repartiendo bendiciones. Si quieres que tu negocio prospere, bendice a tu competencia, hay suficiente para ambos.

¡Pero cuidado!, lo opuesto de bendecir es maldecir y todo aquello que maldigas se multiplica, se empeora o se daña. Maldecir es un bumerán que también regresa a ti. Si te sucede algo negativo, irritante o perjudicial, en lugar de renegar bendice el bien que hay en ello. En vez de decir “¡este trabajo maldito y mal pagado!”, “este insoportable dolor de cabeza” o “este pariente malagradecido”, mejor di “bendigo el bien que hay en ello”. Todo contiene bien y al bendecirlo, se multiplica, se mejora o se arregla. Desde hoy empieza a bendecir sin descanso. Es una herramienta poderosa para obtener abundancia, plenitud y felicidad. ¡Bendiciones para ti!

Sintoniza todos los miércoles “María Marín Live” por Facebook Live 8:00pm EST (5:00pm PST) enciende tus notificaciones de “video en vivo”.

https://www.facebook.com/MariaMarinOnline

Comentar con Facebook

Comentar

Los campos obligatorios estan marcados con *

0 Comentarios

Noticias Relacionadas

Compartir